rechaza cualquier tipo de violencia

foto: diario la república

Cuatro muertos, quince heridos. ¿Qué hay detrás de Las Bambas?

Publicado: 2015-09-30

Cuatro campesinos muertos. Más de quince heridos civiles, la mayoría de ellos por causa de impactos de bala. Estado de emergencia en cuatro provincias de Apurímac (Cotabambas, Grau, Andahuaylas y Chincheros) y dos de Cusco (Chumbivilcas y Espinar). La población ha dado una tregua de 24 horas para iniciar el diálogo. ¿Qué está pasando? 

Esta semana inició con fuertes movilizaciones campesinas contra el proyecto minero Las Bambas, en Apurímac, que terminaron en represión violenta y enfrentamientos cuando la población intentó tomar el campamento minero.

Las razones de la rabia de la población son perfectamente válidas.

Las Bambas es un millonario proyecto de extracción de cobre en las alturas de Apurímac. Según la página web del proyecto, “Las Bambas tiene Reservas Minerales de 6,9 millones de toneladas de cobre y Recursos Minerales de 10,5 millones de toneladas de cobre, y se espera que produzca más de 2 millones de toneladas de cobre en concentrado en sus primeros cinco años”. Aquello significa más de 10 mil millones de dólares según el precio actual de la libra de cobre.

No se trata de un proyecto nuevo. Las Bambas tiene presencia en la zona desde el año 2004 y hasta el año 2013 estuvo bajo propiedad de la empresa Xstrata Copper. De acuerdo a información de La República, ese año esta empresa china y la australiana Glencore, se fusionarion, pero debido a las leyes antimonopolio chinas Xtrata tuvo que vender el proyecto y la propiedad final quedó en manos de un consorcio formado por GUOXIN International Investment Corporation Limited, CITIC Metal Co., Limited y MMG Limited, con mayoría accionaria de esta última empresa, también de origen chino.

Al darse el cambio de propiedad, se dieron también cambios en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y que no fueron consultados ni consensuados con la población, como sucedió con el EIA anterior.

En concreto, como informa La República, los cambios que generan la oposición de la población son: i) la construcción de un mineroducto, ii) la construcción de una planta de molibdeno cerca al río Challhuahuacho y iii) la construcción de una planta de filtros.

¿La población fue informada de estos cambios? No. ¿El gobierno atendió la queja de la población y la solicitud de diálogo expresada ya hace más de seis meses? No.

Ante ese escenario, y agrupados en el Frente de Defensa de Cotabambas, la población optó por la protesta y la respuesta ha sido una represión de gran violencia, con presencia no solo de la Policía Nacional del Perú sino también del Ejército Peruano, que han generado más de tres muertos y quince heridos, la mayoría de ellos por proyectiles provenientes de armas de fuego.

Nuevamente, se hace evidente que los sucesivos gobiernos nacionales no buscan escuchar a la población. Más aún, la ningunean. La todopoderosa inversión privada siempre se impone sobre quienes tengan la osadía de cuestionarla. Para los empresarios: protección policial incondicional. Para los que protestan luego de tanto atropello: balas de esa misma policía.

A ello, se suman las ideas de los grupos de poder, repetidas hasta el cansancio, que buscan deslegitimar cualquier descontento hacia las irresponsables y poderosas industrias extractivas: no se trata solo de “terroristas antimineros” sino ahora también de “bandas de delincuentes”, como señala El Comercio y de un macabro “sabotaje al Perú”, como denuncia la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía.

¿Pero quiénes son los delincuentes? ¿Quiénes son los que sabotean al Perú? ¿Quiénes son los que ponen en jaque la democracia? Ningún país soberano, democrático y respetuoso con su población impone una actividad privada lucrativa por la fuerza, sin procesos válidos de diálogo y sin ningún interés real por lograr legitimidad entre las poblaciones afectadas.

¿Hasta cuándo seguiremos con muertos por conflictos sociales? ¿Hasta cuándo seguiremos haciéndonos esta misma pregunta? ¿Hasta cuándo seguiremos con esta política de saqueo, represión y mentiras? No hay desarrollo con violencia, no hay democracia con imposición de la gran empresa frente a la gente. Nadie podrá recuperar las tres vidas perdidas, pero hay mucho que cambiar si queremos evitar que nuestro país siga sufriendo está violencia injusta y sistemática.


Escrito por

EMANCIPACIÓN

Emancipación es un espacio de formación y acción. Nuestro objetivo es entender la realidad para intervenirla y, desde ahí, transformarla.


Publicado en

Blog de EMANCIPACIÓN

Este es nuestro blog de publicaciones. Facebook: f/EscuelaPermanentePeru. Twitter: @escuela_p